Nocturno
Un profundo desasosiego recorre mi alma,
Enfrenta mi ser. Arraiga mi vida.
La frustración y el entendimiento,
La ira y la rabia juntas,
Consiguen una fórmula de cólera.
Cada palabra, cada letra y sonido
Hiere el corazón, víctima
Del sufrimiento impío que
Atormenta el pilar del día.
Con la ilusión perdida,
Sensación en el pecho, de la más
Absoluta pasión reprimida.
Quiere salir, y no la dejan.
Quiere vivir, y no puede.
¿Ha de morir?
¡Crueldad! ¡Crueldad sin nombre!
¡Crueldad de mi pasión!
Que provoca el más grande de los torbellinos,
Y fomenta el más terrible de los huracanes.
Elimina las brisas, caricia noble de las flores.
Bruma que no se despeja, asoladora
Cual desierto inhóspito en medio del cielo.
Soledad de los astros, lluvia de lágrimas.
Arrastre de la azúcar, llegada de la noche.
La luna imprevista ilumina la noche,
Llena el amanecer, oculta al sol
Vuelve a las siniestras tinieblas
De las vidas, vidas de vida.
Muerte, muertes, con muerte.
Recuerdo la mañana, recuerdo el sol.
Del cielo desaparecen, nubes negras
De tormenta negra y soledad eterna.
El reflejo en mis ojos, el recuerdo de la semilla.
¡Marchad, oh vientos!
Fantasmas de la noche,
Terrores del día, victimas del pasado,
Centro del eje de la vida.
Muestra de sentimiento,
Espanto en mis ojos,
Vida mía, muerte suya,
Destino para todos.
Y el ardiente destello de una estrella,
El cálido ánimo de volver,
El reconfortante cariño
Y el sosiego desaparecerá…
¡Dejadme libre!
Con mi inocencia.
Las lágrimas no caerán,
El amor embrujo, corriente de la noche,
Seduzco las nubes, sentencia de astucia.
Recuerdo, que mis lágrimas no en opinión,
Síntoma de lágrimas y desolación.
Viento late en mi corazón,
¿Volverá?
O se irá…
Sentido y una sensibilidad,
Verdad y mentira,
Virtud y paz.
Por siempre, ahora, antes y mañana;
Dejan orgullosos esta felicidad.



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